sábado, 4 de junio de 2011

NECESITAMOS UN GOBIERNO NACIONAL QUE GOBIERNE

   Decían los clásicos que, en una sociedad medianamente civilizada, la peor de las situaciones políticas era la ocupación del Poder por parte de los que ni sabían ni querían gobernar.   Que el actual gobierno, que padece España, no sabe gobernar está más que de sobra demostrado por esos casi cinco millones de parados, por las continuas escapadas por la tangente en cuestiones como la memoria histórica, el sectarismo en la educación o el menosprecio a los valores que nos hacen más libres y felices, por la galopante regresión en la estima internacional y, sobre todo, por las muestras de absoluta pérdida de rumbo hacia  lo que constituye el progreso en todos los órdenes.
    Pero hay algo más en la mente de muchos de nosotros: además de no saber gobernar, este gobierno, que padecemos, deja que los problemas más acuciantes marchen a su aire como si no tuviera la mínima voluntad de resolverlos, aun a pesar de que algunos de ellos no requieran más que un simple gesto: ello nos lleva a concluir que, además de no saber, este Gobierno no quiere gobernar.
    Si es así ¿cómo justifica el gobierno que padecemos, con su Presidente a la cabeza, todo lo que significan los millones de votos recibidos, precisamente, para resolver problemas y trabajar al servicio de todos, no para creer que con una mínima mayoría ya le esté permitido dormirse en los laureles o tirar "por los cerros de Úbeda"?
   Mal andan las cosas y, por lo que vemos estos días, mucho nos tememos que vayan todavía peor.  ¿No hay motivo para este temor cuando el que se postula para suceder al señor Rodríguez Zapatero no encuentra idea más constructiva que la de que le llamen por su nombre de pila? Incluso para el propio partido, que hoy, en España, tiene la responsabilidad de gobernarnos a todos y de procurar no perder su propia identidad ¿no sería infinitamente más patriótico, realista, simple y útil el convocar Elecciones Generales a cortísimo plazo? ¿Porqué muchos de los socialistas, que tanto tienen que perder, no claman contra esta situación?  

jueves, 2 de junio de 2011

24 FRASES QUE "HACEN HISTORIA"

1º. "No son parados, son personas que se han apuntado al paro".
2º. "Lo de que hay crisis es opinable".
3º. "Mientras yo sea presidente no habrá trasvase del Ebro".
4º. "Hoy estamos mejor que hace un año y dentro de un año estaremos mejor que hoy"
5º. "Estamos en la Champions League de la economía".
6º. "La crisis de las hipotecas subprime no afectara a España, eso es cosa de EEUU".
7º. "Haré del parlamento el centro de la política nacional".
8º. "España tiene el mejor sistema financiero de la comunidad internacional".
9º. "Necesitamos que nuestros hijos reciban una buena educación para la ciudadanía para que vean el mundo en colores".
10º. "UGT, necesito vuestro apoyo y vuestro cariño".
11º. "Somos la 8ª potencia mundial, la envidia de Europa y pronto superaremos a Francia como ya hemos hecho con Italia".
12º. "La derecha reaccionaria nos ha llevado al capitalismo salvaje".
13º. "España ha vuelto al corazón de Europa".
14º. "Estoy muy de acuerdo (en multar a los establecimientos que no rotulen en catalán)".
15º. "El cambio climático causa más muertes que el terrorismo internacional".
16º. "El cambio climático es una de las causas de la recesión".
17º. "EEUU sumió al mundo en la crisis y la Unión Europea le sacará de ella."
18º. "La cuestión no es qué puede hacer Obama por nosotros, sino qué podemos hacer nosotros por Obama".
19º. "La próxima legislatura lograremos el pleno empleo en España. No lo quiero con carácter coyuntural, lo quiero definitivo".
20º. "La crisis es una falacia, puro catastrofismo."
21º. "La vuelta al crecimiento económico es inminente"
22º. "España no se rompe, está más unida que nunca"
23º. "España está a punto de salir de la crisis, si no lo ha hecho ya".
24º. "La Tierra no es de nadie, pertenece... al Viento".

Adivina, adivinanza ¿a quién pertenecen estas 24 frases?

lunes, 30 de mayo de 2011

LA IMPRESCINDIBLE, AUNQUE MUY DIFÍCIL RECUPERACIÓN

   No es la ocasión para el “todo o nada” como pretenden algunos de los voceros de la “indignación” nacional. En tiempos de crisis no hacer mudanza, es una vieja y oportuna recomendación: nada de radical mudanza (dejemos el reflexionar o discutir sobre “cambios radicales” para mejor ocasión) y sí de trabajo constante y bien estructurado para arreglar tantos y tantos despilfarros y desperfectos ocasionados por los malos gobiernos, como el que ha sufrido nuestro Alcorcón durante ocho largos, larguísimos, años.
   Circos y cosas fuera de proporción con su secuela de facturas pendientes de pagar, pesados créditos a corto y medio plazo, deudas y más deudas con su catastrófica incidencia sobre los servicios perentorios y de directa responsabilidad para un Ayuntamiento como el nuestro, es la herencia recibida.
   Era imprescindible el cambio de rumbo y, afortunadamente, nos lo han dado las recientes elecciones con la aplastante victoria de don David Pérez y su equipo, aunque, a decir verdad, cuesta trabajo disculpar la salida por la tangente de don Enrique Cascallana ¿no creéis que, en uso de la responsabilidad que le corresponde, lo menos que debería hacer es dar la cara por los vecinos a quienes deja entrampados y, también, por sus colaboradores y compañeros de partido, obligados ahora a dar explicaciones sobre cosas de las que, probablemente, ellos no son responsables?
   Aun “sin levantar las alfombras” (¡a saber lo que falta por descubrir!), se habla de un pesadísimo déficit: valor, profesionalidad, austeridad y tino es lo que, nos consta, se exige a sí mismo y está exigiendo a su equipo el nuevo Alcalde. Tras conocer cifras y poner en orden las cuentas, tocará fijar prioridades para, paso a paso, iniciar la imprescindible aunque muy difícil, pero no imposible, recuperación, ello sin desatender los justos derechos de los más débiles.
   Saludemos con ilusionada esperanza la nueva etapa que se abre para todos nosotros.

lunes, 23 de mayo de 2011

YA ESTAMOS EN CAMINO DE LA RECUPERACION NACIONAL

   Las urnas han dado una magistral lección de positivo realismo político al señor Rodríguez Zapatero  y a su pléyade de discípulos y seguidores.  Cuesta trabajo imaginarse al  gobernante de un país como el nuestro empeñado en llevarle por un camino diametralmente opuesto al que le corresponde según la solvencia acreditada durante muchos siglos; claro que todavía cuenta con millones de compatriotas nuestros que se resisten a reconocer lo evidente: está fuera de lugar resucitar viejas historias de odio, no se puede vender la tranquilidad de todos para mantener el sillón durante unos meses más, es de nula categoría política pretender compensar los votos perdidos por mala gestión vendiendo irresponsabilidad a los potenciales votantes… ¿qué tiene que ocurrir para que le nieguen su confianza?
   ¿Reconocerá el señor Rodríguez Zapatero el rotundo fracaso de su pésima trayectoria política? ¿Pagará la justa penitencia que le corresponde por haber llevado a toda España hasta la orilla del precipicio en moral pública, prosperidad económica, integridad territorial y prestigio internacional? ¿hasta cuándo abusará de nuestra paciencia? ¿reconocerá, al menos, que está convirtiendo  a su partido en una reliquia del pasado?
   Afortunadamente, los vecinos de Alcorcón ya contamos con el mejor alcalde que podíamos esperar (nada menos que 15 concejales): pronto veremos que don David Pérez, nuestro alcalde, se merece con todas las de la ley el espectacular triunfo que le hemos otorgado sus votantes. No podía ser de otra forma en cuanto a su probada capacidad para la buena gestión pública estaba lo poco y malo que ofrecía el derrotado  don Enrique Cascallana:  ha gestionado mal, muy mal, nuestra ciudad, y, en estos días, ha pretendido salir del paso sin desmarcarse claramente de lo hecho y dicho por sus jefes de filas, los señores Zapatero y Gómez al tiempo que, sin rubor alguno,  ha ofrecido  más despilfarro y la reedición de promesas incumplidas con la vieja cantinela de un más que trasnochado socialismo. Claro que pasar de los 14 concejales de antes a los 9 de ahora no está mal como lección.
Hoy no puede faltar una cordialísima felicitación a nuestra Presidenta, que ha revalidado su ejemplar gestión y se compromete a aplicar toda su voluntad y el saber hacer de ella misma y de su equipo para seguir avanzando, ello  a pesar del estrecho margen de sus competencias y de tener que soportar los condicionamientos de  tantas y tantas torpezas  de un gobierno nacional con el paso totalmente cambiado?  
De hecho, toda España ha dicho ¡¡¡BASTA!!! al señor Rodríguez Zapatero ¿no es tiempo ya de convocar elecciones generales  para así iniciar el camino de la recuperación nacional de la mano de nuestro Presidente Nacional, don Mariano Rajoy?

miércoles, 18 de mayo de 2011

MUCHO NOS JUGAMOS EL 22 DE MAYO

El 22 de mayo tenemos la palabra todos los ciudadanos españoles con derecho a voto: es uno de los pocos días en que a cada uno de otros corresponde una indiscutible porción de soberanía. En ese momento de singularidad democrática es cuando hemos de mostrar  nuestro acierto con lo que más conviene a nuestra Ciudad, a la Comunidad y, en definitiva, a toda nuestra España.
Claro que, a la vista de lo “forjado” y ocurrido en estos años, muchos estamos obligados a pensar que, en cuestión de bienestar, una buena parte de los españoles (lo de la Comunidad de Madrid es otra cosa) ha sido llevada dos décadas atrás y, si hablamos de efectiva libertad y respeto a los íntimos valores…  ¿no da la impresión de que hemos perdido  quinientos años de la propia Historia?
¿A quién elegir con capacidad y voluntad de mejorar la situación?
Durante todos estos días, la pléyade de candidatos  no ha tenido  mayor preocupación que la de ganar nuestro voto: algunos, sin las ideas muy claras y, probablemente, con nula intención de ponerse al servicio de los ciudadanos, han pretendido vendernos su excelencia a base de minusvalorar o calumniar al rival mientras que otros sí que nos han mostrado proyectos, soluciones y compromisos. Estos últimos serán tanto más creíbles cuanto les avalen sus condiciones personales, su preparación, su experiencia y ese halo de confianza que despiertan al verles de cerca. Tanto mejor si  con ellos traen años de probada eficacia en el servicio a los intereses comunes. Por demás, es de vital importancia, el prestar nuestro voto al que, verdaderamente, además de merecerse nuestra confianza, puede alcanzar la mayoría. 
Pensando en nuestra Comunidad y  en nuestra Ciudad, cuyo futuro se juega el próximo día 22, no podemos dejar de tener en cuenta  lo que ocurre y puede ocurrir en toda España: progresiva ruina económica, particularismos a la carta cuando no de abierta orientación separatista, fundamentalismos ideológicos lastrados por resentimientos y viejas utopías, una descomunal burocracia que, por su costo, anquilosamiento y desproporcionado tamaño, esteriliza no pocas posibilidades de recuperación moral y económica frente al hecho de millones y millones de desocupados, falta de genuina sustancia política en tantos y tantos que juegan o aspiran a ser caudillos sin la obligada responsabilidad de servicio hacia los que llegan a considerar sus súbditos, la apatía y el relativismo en la capacidad de juicio de multitud de éstos que, no pocas veces, pierden la ocasión de corregir malgastando los personales e intransferibles derechos que les otorga la Democracia…, nos han llegado a colocar a los españoles en el vagón de cola de los países industrializados.
¿El remedio? acertar con tu voto de forma que gane el que se compromete a bien administrar, servir y procurar que todos y cada uno de nosotros, en libertad y generosidad, apliquemos lo mejor de nosotros mismos a esa tan necesaria corrección de rumbo y tendencia.

martes, 17 de mayo de 2011

SOCIALISMO NO ES LO QUE MUCHOS CREÍAMOS ANTES

En España hubo una época en la que muchos jóvenes soñaban, soñábamos, con algo así como con un cristianismo que a todos nos hacía buenos sin sacrificio alguno por los demás: nada del cristianismo de la vieja escuela con sus invenciones de amor al prójimo; la solución a todos los problemas viene con el socialismo;  a "doctorales frases" como ésta le seguían palabras y más palabras con las que nos inculcaban la fiebre por un mundo nuevo en el que, tras una corta y decisiva revolución, se viviría una situación en la que cada uno aportaría a la sociedad según sus capacidades y recibiría de de ella todo lo que necesitase. ¿Qué he de hacer para colaborar en tan ilusionante empresa? Dejarte llevar hacia el socialismo por los amigos del pueblo, respondía el autoproclamado progresista ilustrado.
Ya casi socialistas, algunos nos fuimos a Francia para terminar de ilustrarnos y lo que resultó fue que no pocos de nosotros nos dimos enseguida cuenta de que la realidad del socialismo era muy distinta a la que nos habían predicado: cuando buscábamos trabajo, pasábamos hambre o no teníamos donde dormir, resultaba harto difícil encontrar un alma amiga en los círculos socialistas;  ya no lo era tanto si tropezabas con algún católico, fuera español o no, de los que puedo decir que eran los que primero se aprestaban a resolver nuestro problema. Los otros, por su parte, no dejaban de hablarnos de lo que podía ser y no era, todo ello mirando para otra parte para no verse en la obligación de invitarte a un café.
¿Quiere ello decir que el socialismo no tiene nada que ver con los tradicionales valores, ni, mucho menos con la forma cristiana de ejercer el amor al prójimo? Por lo que nos muestra la experiencia socialista española a la vista está lo que podemos responder: los parados y los pobres se multiplican sin que los que más presumen de socialismo muevan un dedo para ayudar al prójimo; son los mismos que, para distraer al personal, se inventan problemas que no existen o, lo que es mucho peor, acrecientan la miseria ajena al tiempo que buscan votos a través de campañas que parecen hechas para rebajar la inteligencia de los que menos han estudiado.
Luego está lo otro, es decir, el ejemplo de los que logran el poder aupados por el pretendido buenismo socialista ¿qué hay que decir de ese tal Dominique Strauss-Kahn,  todavía director gerente del Fondo Monetario Internacional, socialista de pro hasta el punto de haberse postulado como candidato socialista a la presidencia de la República Francesa?  Claro que no es el único de los que presumen de socialismo que atropellan todo lo atropellable si la ocasión se presenta.
Ante esas evidencias,  no cabe decir eso de si el propio Marx levantara la cabeza… ¿sabíais que el considerado maestro del “socialismo científico” (empeñado él en posibilitar lo imposible), durante una buena parte de su vida, hizo poco más que nada por traer un sueldo regular a casa y sí que se sirvió de todo tipo de ayuda que le viniera de fuera, incluida de su criada Elena Demuth, de quien se sabe que, sin desatender las labores de hogar, llegó a trabajar en una fábrica para resolver las necesidades más elementales de toda la familia?
A la vista de ello, concluyamos todos que el Socialismo no es lo que muchos de nosotros hemos creído antes de conocerlo .

lunes, 16 de mayo de 2011

RIVALIDAD ENTRE SOCIALISMO Y LIBERTAD

Aunque con declarado entronque común, hoy como ayer, entre los  socialistas de distinta intensidad hay diferencia en la  elección del camino hacia la “Utopía Final”:  en los países menos desarrollados priva aquello de que los explotadores se conviertan en explotados; en sociedades como la nuestra se sugiere una utopía en la que prive lo de “rompe con viejos valores, vive a tu aire y déjanos velar por que no te falte un placer a ras del suelo".
A estas alturas de la historia, muy próximo el día 22, es de rigor reconocer que la reflexión socialista cultivada por el gobierno del señor Rodríguez Zapatero se alimenta más de abstracciones que de concreciones, va más orientada al mantenimiento de las posiciones “conquistadas” que a la serena reflexión sobre las causas de los más palmarios desequilibrios entre personas y pueblos... vive el uso y disfrute inmediato por encima o en lugar de una solidaria preocupación por revitalizar y bien distribuir todo lo bueno del progreso: de hecho, vive temiendo la libertad de los ciudadanos y ajena al marco de lo social en cuanto ha conquistado el Poder.
El socialismo de esa especie es una doctrina con muy pocas aunque significativas e indemostradas formulaciones:  huyendo de la verdad, se hace fuerte en una superficial consideración sobre los desequilibrios del momento en nombre o recuerdo de conceptos que, aprendidos de sacralizados viejos maestros, convierte o intenta convertir en otras tantas ideas fuerza. Es muy arriesgado identificar algo de ese estilo  con la preocupación por una mayor justicia social o con una ascendente marcha hacia la verdadera libertad.
Por demás, no es cierto que el voto de la mayoría justifique el ejercicio de un voluntarismo desaforado: en Democracia, los elegidos  lo son para ejercer claras responsabilidades de buena administración, cosa harto difícil cuando aplican a lo nefasto o inútil sus pobres energías y despilfarran el dinero público resucitando viejas historias o enturbiando la capacidad receptiva de los ciudadanos con utopías de puro humo cuando no de animalesca inspiración.
El elegido lo es, fundamentalmente, para servir al elector. Este último no siempre acierta, lo que, en definitiva obliga más que exculpa al elegido, a quien, en ningún caso, se le puede perdonar que prefiera sus subterráneos caprichos al bienestar y libertad de todos, incluidos sus propios electores.
Vistas así las cosas ¿qué razones hay para confundir  el socialismo que conocemos y sufrimos con una Libertad que a todos nos ayude a sacar de nosotros mismos esa personal capacidad  para realizar algo realmente útil para nuestro Pueblo y  nuestra Comunidad?