De aquí al 20N/2011 tenemos tiempo para bucear en la historia de los últimos siete años y pico para, con absoluta libertad de conciencia, captar en toda su amplitud la regresión acaudillada por ese gobierno que sigue llamándose progresista: ¿Es progreso resucitar el viejo odio entre los españoles o legalizar paridas ideológicas para distraer desgracias del calibre del más escandaloso desempleo de la Unión Europea? ¿Dónde está la envidiable posición económica de la España de hace siete años y pico? ¿Quién nos toma hoy como país serio en el plano internacional? ¿Qué se ha hecho para que los particularismos nacionalistas y de otros estilos no nos estén llevando cinco siglos atrás de nuestra propia historia? ¿Se merecen nuestros hijos y nietos sufrir un sistema educativo en el que cuenta más el forniqueo precoz y de cualquier naturaleza que la aplicación a desarrollar las propias capacidades? Palabras y promesas, promesas y palabras… en un totum revolutum vacío de ideas e intenciones de regeneración en todos los órdenes de la vida humana es lo que nos ofrece el candidato socialista al Gobierno de España, el mismo que hizo de la mentira un arte con aquello de que “no nos merecemos un gobierno que nos miente” para luego, en razón de los méritos que él muy bien conoce, participar en el desastre liderado (o no) por el señor Rodríguez Zapatero.
Para equilibrar su libertad de juicio a la hora de votar, los ciudadanos españoles de buena voluntad han de vacunarse contra lo que nos viene encima en forma de panegíricos subvencionados, medias verdades, torticeras ocultaciones y sonrisas o chascarrillos en lugar de las respuestas que se piden sobre probables traiciones o meteduras de pata y, también, en lugar de serios programas de recuperación moral y económica, detrás de la cual ya será más fácil corregir el desmadre de algunas entrañables partes de España y, también, lograr el puesto que nos corresponde en el concierto de las Naciones menos traumatizadas por las olas de farfulleras formas de entender la política.
Entre Rubalcaba y Rajoy, los dos mejor posicionados para llevarse la mayoría en las Elecciones Generales del 20N/2011, ocasión única para recuperar el terreno perdido ¿quién creéis que se merece nuestra confianza? ¿a cuál de ellos compraríais un coche de segunda mano?



