miércoles, 5 de marzo de 2014

DESESPERADA ANSIA DE PODER

No doy nombres para que cada uno de mis lectores aplique lo que voy a decir a quien él o ella piense que le corresponde. A ésos y a ésas, a quienes no pongo nombres, les estamos oyendo todos los días y a todas las horas  la cantinela de que son malos, malísimos, todos los que no pertenecen a su órbita: a decir de ellos y de ellas no hay cosa positiva a resaltar en todo lo que ellos o ellas no tienen arte ni parte.
Lo dramático del asunto es que, para sostener lo que sostienen, para explicitar lo que no es explicitable, para embaucar al que está presto a dejarse embaucar…, sea verdad o mentira lo que dicen, lo expresan con fáciles palabras,  persuasivas entonaciones y una total superficialidad, factores que distraen de lo que realmente les importa a tantos y tantos a los que cuesta enorme trabajo reflexionar.
Leemos hoy que, por ejemplo, las becas “Erasmus” van a parar a los hijos de aquellos a los que sobra el dinero. ¿En qué se basa para tan grave acusación? Sencillamente en que goza de impunidad para decir lo que la venga en gana.
¿Qué decir de quien, sin prueba alguna y solamente porque entiende que ello puede atraerle los votos de los que nunca le votan, suelta el peregrino supuesto de que las consabidas pelotas de goma iban dirigidas por ideas de matar aunque fueran disparadas en dirección contraria y a medio kilómetro de distancia de los que, desgraciadamente, perecieron ahogados?
Recientemente hemos asistido al “Debate del estado de la Nación”… ¿es lógico que frente a datos y proyectos, en lugar de demandas de precisión, razonados análisis, apuntes complementarios o positivas sugerencias, no oigamos más que descalificaciones, insultos o patochadas al estilo de “sin saber de qué se trata, yo lo haría infinitamente mejor”?
Visto lo visto y escuchado lo escuchado, no es de extrañar el que algunos pongan cara de funeral cuando se enteran de que las cosas no van tan mal como ellos y ellas esperaban.
¿Razón de tales comportamientos? ¿No será que, entre no pocos de los políticos españoles, la desesperada ansia de poder ha llegado a convertirse en alienante enfermedad?

¡¡Calma, chicos y chicas!! Puesto que se ve claramente que carecéis de vocación política…, ¿os cuesta tanto trabajo reconocer que, para ganarse la vida, existen  caminos menos estresantes que la Política, a la que tratáis de tan chapucera manera?  

martes, 25 de febrero de 2014

EL PASO CAMBIADO DE UN OPOSITOR

Opositor a lo que sea es un señor que pretende desbancar al actual Presidente del Gobierno de España, luego de haber demostrado que no quiere saber nada de todo lo malo que él ha hecho, cuando son sus muy graves consecuencias las que entorpecen la imprescindible recuperación. ¿De dónde quiere usted que salga el dinero para ir más deprisa y con más seguridad en el camino hacia esa recuperación?
¿Qué me dice usted de la deuda heredada? ¿Qué de los millones de puestos de trabajo destruido? ¿Qué de las facilidades que usted prestó a todos los que sueñan con la desvertebración de España? ¿Acaso no fue usted persona clave en el anterior gobierno? ¿No cree usted que los españoles nos merecemos una sincera autocrítica suya, incluida la explicación  sobre lo que hay detrás de tal o cual caso que está en la memoria de los españoles?
Pobre, muy pobre, es la oposición que no esgrime otro argumento que ese tan recurrido por los demagogos recalcitrantes: “yo soy bueno, muy bueno, porque todos los que no hacen lo que yo hago, son malos, muy malos". ¿Acaso ha demostrado usted ser lo buen político que pretende ser cuando tenía ocasión de demostrarlo? ¿Por qué, en lugar de la crítica por la crítica, no opta usted por examinar con lupa cada nueva disposición para cubrir, una a una, las posibles y probables deficiencias?
Como ciudadano sin otro compromiso político que el de votar responsablemente cuando llega la ocasión, me siento defraudado cuando compruebo que, para mejorar lo mejorable, el que debía debía ilustrarnos sobre una mejor manera de superar las actuales dificultades, parece como si desfilara con el paso cambiado para terminar yéndose "por los cerros de Úbeda" en su discurso de hoy, 25 de febrero de 2014 (evasivas, tópicos, invenciones y medias verdades).

martes, 18 de febrero de 2014

APRENDICES DE CAUDILLO EN DEMOCRACIA

La Democracia que, fundamentalmente, es participación en las decisiones que afectan a los derechos de la persona y al bien de la comunidad según las exigencias del momento político, requiere una reactivación del “espíritu generoso” y de la capacidad de reflexión de cada ciudadano. El simple número de votos no hace demócratas a los que esperan agazapados la ocasión de hacer realidad los caprichos de su ego.
Precisado un compromiso de realización personal (puesto que yo soy así estoy obligado a obrar en consecuencia), el ciudadano con plena conciencia de su poder y de su libertad, debe situar al profesional de la política justamente en el lugar que le corresponde: este profesional de la política no es ni más ni menos que un servidor de la Comunidad con el obligado respeto a la libertad y a la responsabilidad de todos y de cada uno de sus conciudadanos, en el legítimo proceso de hacerse a sí mismos a través de sus respectivos empleos y vocaciones (ojalá coincidan los unos con las otras) en el tratamiento de las cosas y problemas del día a día.
Pero ese Gestor Público, asentados “sus reales” en determinado escalón de lo que se llama “función pública”, ya está en situación de manejar infinitos hilos de vanidades, caprichos y ambiciones; es cuando, muy difícilmente, resiste a lo que se llama erótica del poder: en mayor o menor medida vivirá el posible debilitamiento de su propia escala de valores (si es que la tenía bien definida y asumida) hasta dejarse dominar por una especie de “síndrome de la auto complacencia” con la probable consecuencia de considerarse a sí mismo como lo único importante.
Es ése un proceso repetido hasta la saciedad en el mundo de la Política. Se encuentran inequívocos ejemplos en cualquier autocracia, pero, también, en las democracias, por muy “representativas” que éstas sean. Sabemos que la degeneración personal, si es un peligro anejo a la propia condición humana, encuentra su mejor caldo de cultivo en las “altas esferas de la Política”, sobre todo si el líder en cuestión, gobierno o no, se muestra capaz de inventar nuevos “valores”: el Poder corrompe, se ha dicho con bien justificada contundencia.
Para que, en nuestra Democracia, el “síndrome de la auto complacencia” despierte complicidad no se precisa más que el incensario de unos cuantos paniaguados estratégicamente situados en las esferas de influencia del propio partido y de una teórica oposición “circunstancialmente complementaria”. Desde ahí ya es posible domesticar a los otros poderes, amañar los procesos electorales (aun en el caso de transparentes recuentos), despilfarrar sin medida, mentir “institucionalmente”, ignorar elementales derechos de los otros... en suma, ejercer una más o menos velada forma de tiranía, también desde la oposición por eso de las “cuotas de consenso”.
Por ello, en el compromiso democrático con la mayoría, además de la imprescindible virtud de la humildad por parte de los titulares de tal o cual parcela de poder, para la comunidad política resulta esencial una vigilante y certera capacidad de juicio con que analizar virtualidades, trayectorias y comportamientos de los candidatos a la función pública. Por el contrario, resulta clara muestra de complicidad con la tiranía (sea o no de raíz democrática) una adhesión incondicional por ciega devoción a lo aparente, rutina, pereza, envidia u obsesiones de revancha.
En la Democracia Española, por virtud de una “consensuada ley electoral” y la rutina de los procesos establecidos o tolerados, se vive en una situación en la que el líder del partido en el Gobierno tiene facultad para nombrar a todos los integrantes de la Pirámide Ejecutiva desde el primero al último nivel sin que ello implique una elemental idoneidad para los respectivos cargos o responsabilidades; por demás, no encuentra serias dificultades para situar al “adicto incondicional” en la cúpula de los otros dos poderes, legislativo y judicial, mientras que, si sabe aprovechar una propicia circunstancia, malo será que no cuente con los mejor situados en los medios de comunicación o “cuarto poder” o en el que muchos consideran el súper-poder financiero. También y puesto que es la primera e indiscutible autoridad de su partido, el líder en unas Elecciones Generales tiene derecho de propuesta o veto para confección de todo tipo de listas electorales (generales, autonómicas, municipales, etc...) ¿No significa todo ello la posibilidad de ejercer un poder político absoluto, o, lo que es lo mismo, el trampolín para actuar como auténtico caudillo sin abandonar lo que, en genuina corrección política, se llama “ámbito de la democracia”?.
Ciertamente, las particulares circunstancias de nuestra Democracia (piramidal, plebiscitaria y de listas cerradas) permite al líder favorecido por la mayoría de votos, marcarle cauces dogmáticos a la economía, situar a todos sus amigos en las esferas de poder; manipular los medios de información para alterar lo valores en uso en función de sus obsesiones, prejuicios o “confluencias ideológicas”; convertir a las “cámaras de representación popular” en caja de resonancia de sus buenas o malas decisiones, frenar o desviar el curso de la justicia en beneficio de sus amigos...
De hecho, en el ejercicio de su poder, el líder que triunfa en unas elecciones disfruta de todas las prerrogativas de un caudillo sin otro requisito previo que el de mantener la connivencia de un suficiente número de diputados. En estas circunstancias, desde la jefatura del poder se manejan o se pueden manejar todos los controles de la vida pública: alcaldes, senadores, diputados… de su partido son pupilos suyos en cuanto que, gracias a su “dedo”, lograron un ventajoso puesto en las listas. Si la mayoría es absoluta no habrá ninguna eficaz objeción a determinada iniciativa o capricho; si no lo es, el recurso al mercadeo allana no pocas dificultades para navegar, incluso, contra la esperanza y el deseo de los electores del propio partido.
Logrado un suficiente número de votos y sin relevante contra poder por cuatro años (y muchos más si se acierta a manipular los resortes de la opinión pública y, con la adecuada palabrería, se neutraliza la capacidad crítica de tibios, fieles y simpatizantes), es posible mantener impunemente la libertad de hacer o no hacer según la propia conveniencia y marcando distancias con la teórica oposición política con torticeros argumentos al estilo de “basta que tú (oposición) propongas esto para que yo (poder) imponga lo contrario” .
No varía substancialmente la cuestión en el hipotético caso en que el jefe de gobierno lo sea por acuerdo entre dos o más partidos: en el actual estado de cosas y puesto que los respectivos jefes de partido han entrado en la rueda de conveniencias, respaldarán cualquier decisión del jefe supremo con la connivencia de un Parlamento satélite, justo lo contrario de lo que propugnó Montesquieu y, con él, todos los defensores de una democracia no hipotecada por la inercia de los intereses partidistas, que, salvo muy honrosas excepciones, suelen ser los intereses o debilidades de los líderes.
No irían así las cosas si, al menos y en ocasiones de notable trascendencia, el voto en el Parlamento fuera realmente libre y al dictado de la conciencia de cada diputado. Claro que, para resultar aceptablemente libre, ese voto habría de ser secreto, si no en todos los casos, al menos, ante las cuestiones de mayor trascendencia: no es de recibo oír en cualquier parlamento expresiones al estilo de “todos mis compañeros y yo pensamos…” ¿de cuándo acá es colectivo algo tan sagrado como un íntimo pensamiento, la voz de la conciencia o los valores con los que cada uno forja o intenta forjar la propia personalidad?
¿Sería mucho pedir a los señores diputados que, en defensa de su propia libertad y de la elemental dignidad para un “legítimo representante de la voluntad popular”, exijan voto libre y secreto para cuestiones tan importantes como la investidura, leyes que vulneren determinados conceptos morales, el Presupuesto o un eventual voto de censura a la actuación del Jefe de Gobierno?
Institucionalizar esa mínima prerrogativa no implica ningún trauma legal: bastaría hacer uso de la elasticidad del “Reglamento”. Claro que ello crearía un precedente no muy halagüeño para cuantos aspiran a disfrutar del poder merced a un entramado de intereses cuidadosamente hilvanados y cuya consistencia sigue asegurada por el voto servil. Si, además, sucede que los altos organismos judiciales cubren sus vacantes a propuesta del parlamento, caja de resonancia de la voluntad del jefe... Entre los interesados por copar los puestos de mayor relieve, por ejemplo, en el poder judicial, llega a no es el mayor aliciente el ponderado y veraz entendimiento de las exigencias de la Justicia de todos y para todos. De esa manera, pierde su positivo carácter lo que se llama “equilibrio de poderes” hasta el punto de que el “natural ejercicio de la independencia judicial” llega a ser considerado una genial heroicidad.
Claro que, tal están demostrando heroicos jueces del momento actual, las leyes deben y pueden tener más fuerza que los posicionamientos políticos, por muy altos que éstos sean. En momentos cruciales de nuestra reciente historia, por desgracia, no se ha dado tal situación: entre nosotros, personajes bien notorios han logrado “saltarse a la torera” todo el aparato jurídico. Sin sacar a colación consabidos escándalos de la vida pública, choca al buen juicio democrático eso de la inmunidad parlamentaria sobre cuestiones tan obviamente criminales como la connivencia con el “terrorismo de Estado” o el uso de los fondos públicos para enriquecer a delincuentes. El tentado a ejercer de “caudillo” debiera reconocer que lo suyo es provisional: su permanencia en el Poder depende de la suma de votos en la próxima confrontación electoral.

Pero no todos los candidatos o titulares de poder político, justo es decirlo, sucumben a la tentación de “caudillismo” (de ello ya tenemos pruebas históricas y también actuales), de donde se deduce que, en una Democracia como la española, contra los vicios y atropellos del caudillaje ocasional, no cabe mejor remedio que la sagacidad de los votantes: es de sentido común elegir la menos mala de las opciones sea a la hora decidirse por un candidato o cuando se ofrece a nuestra consideración tal o cual programa.

lunes, 3 de febrero de 2014

FUNDAMENTALISMO VISCERAL DE CIERTA IZQUIERDA

Se inició en Burgos, estos días está ocurriendo en nuestra Ciudad y a saber en dónde surgirá la próxima ola de esa orquestada,  gamberril y desorbitada violencia callejera, que, por supuesto, siempre pretenderá apoyarse en una más o menos legítima, justa o desorbitada, reivindicación.
¿El ver lo que está ocurriendo no es motivo más que suficiente para que aquellas organizaciones (partidos, sindicatos, etc.) que, en uso de las libertades que otorga la Constitución, se sirven de masivas protestas o manifestaciones, piensen detenidamente y se organicen en consecuencia para  que ese tipo de actos, por legítimos que sean, no pierdan todo su valor moral en cuanto derivan en grave perjuicio para la tranquilidad y bienestar de los ciudadanos? ¿Acaso la libertad es exclusivo privilegio de los gamberros y violentos?
A estas alturas del siglo XXI, cualquiera que presuma de “tener dos dedos de frente” bien puede ver que no hay razón alguna para que la mayoría viva a expensas de unos pocos, los mismos, que se apresuran a pescar en cualquier río revuelto y que, para cubrirse en salud, presumen ser de izquierdas… Y, si aún viéndolo, mira para otro lado ¿qué hemos de pensar de él? ¿Qué cuanto peor para todos mejor para él? Y si se auto titula de izquierdas ¿qué clase de izquierda es la suya? ¿la del palo y tente tieso? ¿la de “destruir es una forma de crear”? ¿la de “cuanto peor para todos mejor para mí”?
Queremos creer que hay una cierta izquierda para la cual  la “justicia social” es su principal valor, aunque, la verdad sea dicha, hasta la fecha, sus teorizantes  no hayan definido bien los más adecuados caminos para alcanzar y consolidar  una justicia social que se apoye en el trabajo, el amor y la libertad.  Razón de más para que esta izquierda, que pretende estar a la altura de los tiempos, huya de vender gato por liebre y se declare abiertamente contra cualquier violencia callejera, aunque solo sea para que sus adictos vean bien diferenciada  su doctrina de la que predica y practica la otra fundamentalista y visceral izquierda en la que se refugian los alborotadores y gamberros de oficio.

Si los líderes de la izquierda  sindical, que pretende ser moderna y civilizada, además de rehuir su “probada responsabilidad” en cualquier convocatoria que deriva en violencia, tratan de recoger las nueces de los árboles que otros agitan…, deben, en rigor, asumir las consecuencias entre las cuales ¿por qué no? están las que pueden y deben fijar los jueces.   

domingo, 26 de enero de 2014

EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO EN BARCELONA

 Debería ser lo más normal del mundo que el Presidente del Gobierno de España, quien, como tal, vela por el  bienestar y prosperidad de todos los españoles según su capacidad de gestión, visite cuantas veces quiera o estime oportuno cualquier entrañable porción de nuestra patria;  pero el caso es que tiene carácter de gran noticia el hecho que visite Barcelona y allí ponga de manifiesto que Barcelona y toda Cataluña son tan españolas como Andalucía, Extremadura, Castilla, el País Vasco, etc., etc., ¿No creéis que esto es una obviedad tal que deberíamos considerar fuera de órbita a a cualquier español que lo ponga en duda?
 Ocurre ello cuando, por culpa del ambicioso desmadre de unos pocos, son muchos los preocupados por un problema cuya mala solución nos perjudicaría a todos, especialmente a los catalanes, acepten o no su imborrable condición de españoles.
El Presidente del Gobierno de España, en uso de la responsabilidad que constitucionalmente le corresponde, se enfrenta al problema y nos hace precisiones y promesas como las siguientes, que entresacamos de su discurso del pasado 25 de enero en Barcelona:
He procurado ser prudente para no crear tensiones adicionales y continuaré siéndolo, pero eso no está reñido con dejar las cosas claras: mientras yo sea presidente del Gobierno, ni se celebrará ese referéndum   que algunos pretenden, ni se fragmentará España…./  Por tanto, la obligación del Gobierno es no permitir que se celebre ese   referéndum, porque de lo contrario, además de abrir la puerta al desafuero,   estaría violando la ley. La violaría quien lo celebrase, y la violaría el Gobierno   si lo consintiera. No es una obstinación mía, como pretenden algunos. Al   tomar posesión de mi cargo se me exigió jurar que cumpliría y haría cumplir   la ley. Y lo voy a hacer …/  Voy a garantizar a todos los españoles en general y a los catalanes en   particular que siguen estando protegidos, frente a cualquier arbitrariedad, por  las garantías de un estado de Derecho, es decir, un Estado en el que la ley   lo puede todo y la arbitrariedad no tiene sitio. …/   Por eso me preocupa lo que está pasando: porque es malo para toda   España, sin duda, pero es mucho peor para Cataluña.   Lo está siendo ya, porque es un asunto que, en esta tierra, monopoliza   la atención y distrae todas las energías que debieran estar dedicadas a otras   cuestiones que preocupan más a los catalanes. Lo está siendo porque crea   un clima de tensión emocional entre los propios catalanes, que   inevitablemente, lesiona la convivencia..  Me preocupa, porque se le está pidiendo a la sociedad catalana que   apueste por aventuras colectivas en las que ninguna persona sensata, ni   siquiera quienes las proponen, arriesgarían sus intereses particulares.  Me preocupa, porque lo que necesitáis las gentes de esta tierra no es   agitar banderas, ni disputar entre vosotros, sino trabajar unidos para   combatir el paro, poner las cuentas en orden, recuperar la confianza de los   inversores, asegurar el bienestar, y garantizar a todos un futuro que merezca   la pena vivir.  Y me preocupa muy especialmente que se disfrace la realidad…./  España es la nación más antigua de Europa y Cataluña siempre ha   formado parte de ella. Y en todos estos siglos de historia hemos forjado lazos que nos unen en lo más profundo. Desde las gestas compartidas a las   relaciones personales. La vida en común, los intereses, las cosas que hemos   hecho juntos, los afectos y la lucha contra las dificultades… Así hasta hoy…./   Soy el primer interesado en que las cosas vayan bien en esta tierra, y voy a pelear por Cataluña y por los catalanes, por su progreso y por su bienestar. Lo voy a hacer porque es mi obligación hacia ellos, porque es mi deseo y también porque el bienestar de Cataluña es bueno para toda  España. Yo os pido que me ayudéis y que me ayudéis también a difundir un  mensaje de sensatez, de unidad y de esperanza.  Porque nos jugamos mucho.   Nos jugamos lo importante: nuestra historia, lo que nos ha unido desde siempre; nos jugamos el presente, la convivencia y el bienestar de todos y nos jugamos también nuestro futuro, todo lo que podemos hacer juntos.
A pesar del claro y contundente mensaje del Presidente, parte de la prensa emite juicios como el de que “Rajoy reprueba en Cataluña el plan soberanista sin ofrecer alternativas”.

Como ciudadano de a pie, tan español como los catalanes, uno se atreve a preguntar: ¿Hay mejor alternativa que la de cumplir y hacer cumplir la Constitución?

jueves, 23 de enero de 2014

NOS UNE LA HISTORIA, EL AMOR Y EL SENTIDO COMÚN.

Un gran amigo nos ha pasado un precioso y oportuno artículo, que publica Intereconomia.com del 21/01/14 y firma Luis Poch de Gaminde – El Viajero Incansable: es de los que debieran hacer reflexionar a unos pocos  a quienes no importa que todos los españoles volvamos al primitivismo de veinte siglos atrás.  Nos tomamos la libertad de transcribir literalmente los párrafos que más nos ilustran sobre la belleza e irrenunciable españolidad de Cataluña:
Cataluña es una absoluta preciosidad de lugar; sus paisajes, la amabilidad de sus gentes, la oferta gastronómica… Es una región completísima de nuestra querida España. Cuenta con un pasado histórico importantísimo ligado a nuestro país desde hace siglos, como el resto de las regiones históricas de España en general, aportando su riqueza cultural e inigualables paisajes. Cuna de héroes, valientes y conquistadores, ateneo de culturas, su gente es cercana, emprendedora y muy trabajadora. De Viella a Cadaqués, de Puigcerdá al Delta del Ebro, sus paisajes derrochan belleza y variedad como pocas veces es vista en un territorio concreto. Por eso, Cataluña es uno de los destinos favoritos de cualquier viajero que planee un inolvidable viaje dentro de España. Y estos viajeros que amamos Cataluña y amamos España, dos entes unidos y dependientes entre sí que no nos dejan de maravillar y fascinar, estamos cansados de que se mancille este territorio con símbolos, mentiras y soflamas que oscurecen un ambiente. De esta manera, se va estropeando todo significativamente, sembrando discordia, diferencias y enfrentamientos inútiles que no llevan a nada donde antes había paz.
Con estas premisas, recorremos aquellos lugares de Cataluña que derrochan españolidad, sitios que nos desvelan en sus piedras e historias, lejos de tejemanejes nacionalistas sin fundamentos, que Cataluña es España y que España sin Cataluña no sería España, además de que Cataluña sin España no sería Cataluña.

                          Monasterio de San Jerónimo de la Murtra
 En este monasterio a las afueras de Badalona, Provincia de Barcelona, y no en la Plaza del Rey de Barcelona donde se dice, fue recibido Colón por los Reyes de España, Fernando e Isabel, tras el viaje del Descubridor. Por seguridad, se trasladaron a este monasterio de la Orden Jerónima. Allí, Colón les mostró productos de las nuevas tierras descubiertas, así como una serie de nativos para que los reyes pudieran ver cómo eran los hombres de aquellos lares.


                                       BARCELONA, PUERTA DE ESPAÑA
El Apóstol Santiago llegó a Barcelona antes de ir hacia Galicia, a evangelizar hasta el fin del mundo (Finisterre). De hecho, la primera cruz que vieron los pobladores de lo que hoy es España, se vió en Barcelona. La hizo el mismo Santiago, con dos ramas de pinos, y la colocó sobre una piedra, desde donde predicaba. Donde está esa piedra es hoy el altar mayor de la Catedral. En la Hispania visigoda, Barcelona fue capital tres veces antes de trasladarse a Toledo, en concreto, con los reyes Ataúlfo, Gasaleico y Amalarico (ss. V y VI). Teudis, sucesor de Amalarico, ya trasladó la capital y corte de la primera España cristiana a Toledo. También Barcelona y la España imperial tienen mucha relación; Carlos V al llegar de Flandes con su séquito, encontró comodidad y buenas relaciones en Barcelona, mientras en Castilla encontró hostilidad. Por eso, se proclamaría Emperador en Barcelona. Con ello, favoreció el desarrollo y florecimiento de la Universidad barcelonesa, entre otras cosas. Cervantes y su hermano junto con muchos catalanes salieron de Barcelona hacia la batalla de Lepanto, a luchar con otros tantos paisanos de la España imperial. Uno de esos catalanes era el señor de Requesens, lugarteniente de Juan de Austria, cuyo castillo visitamos en el primer post de este blog-Enlace aquí-. Otra curiosidad es que en el actual Barrio de Gracia, antes población de la periferia barcelonesa de Gracia se celebraba una importante fiesta, la de San Isidro Labrador, patrón de Madrid y de los payeses (campesinos) de la llanura barcelonesa, el actual Ensanche. Contaban en el s.XIX con la Cofradía de San Isidro de Gracia, donde organizaban procesiones en honor al santo. Como colofón, Barcelona es la única población de España que puede decir que ha contado con tres plazas de toros en activo.

                                                    MONTSERRAT
  Tras el desmadre espiritual que parece ser ocurrió entre los monjes de Montserrat durante el siglo XV y XVI, con la “ermitañización” de los religiosos y el abandono que se le hizo a la comunidad peregrina, los Reyes Católicos alcanzaron un acuerdo con el Papa Alejandro VI para anexionar el Monasterio de Montserrat al de San Benito el Real de Valladolid. Un hermano del Cardenal Cisneros, fiel consejero de los Reyes, sería el primer prior del nuevo Montserrat. Este monasterio tendría una gran relación con San Ignacio de Loyola, y durante más de 4 siglos casi todos los monjes serían castellanos, hasta la Desamortización de Mendizábal, acaecida a mediados del s. XIX. Desde entonces, el monasterio pertenece al de Subiaco, Italia. Hay una leyenda también que dice que en la zona del Bruc, próxima a Montserrat, un niño tamborilero tocó el tambor entre las rocas de Montserrat e hizo huir al invasor francés.

                                         SANTUARIO DE LA GLEVA
 En la Plana de Vic, depresión rodeada de montañas en la Comarca de Osona, Provincia de Barcelona, se encuentra el corazón espiritual de Cataluña. En el Santuario de la Gleva, a finales del siglo XIX en plena Renaixenxa (regeneración literaria de los autores catalanes) el poeta y sacerdote Jacinto Verdaguer (también llamado Mosén Cinto) pasó una temporada, escribiendo sus “goigs”-gozos-. Entre ellos, escribió el famoso poema “Canto a la Inmaculada, Patrona de España”. De esta zona de Cataluña eran oriundos Jaime Balmes y San Antonio María Claret.

                                       MONASTERIO DE POBLET
Ya en el siglo XII el Rey de Aragón Alfonso II el Casto quiso (firmado así en testamento) ser enterrado en Poblet. El Rey Pedro El Ceremonioso encargó al Maestro Aloi de Montbrai la construcción de 6 sepulcros reales. Será Panteón Real de la Corona de Aragón durante los siglos XIV y XV, hasta la extinción de la Corona de Aragón (por el matrimonio de Fernando con Isabel de Castilla). Este monasterio cisterciense era importantísimo, ya que era dueño de otras casas cistercienses menores en las poblaciones más importantes de la Corona de Aragón, como el Monasterio de Piedra, el de la Real en Mallorca, San Vicente de Valencia o el de Nazaret de Barcelona.

COLOFÓN
 “Amo a España porque la conozco” Gregorio Marañón, médico madrileño.
“¿Españoles? ¡Y tanto! Lo somos más que los castellanos”. Joan Maragall, escritor, abuelo de Pascual Maragall, Ex-Presidente de la Generalidad.
“¿Tendremos algún día en Cataluña una auténtica y objetiva historia que no contenga las memeces de las historias puramente románticas?” Josep Pla, poeta ampurdanés.

domingo, 5 de enero de 2014

DERECHO NATURAL Y SOCIALISMO

Entre los que se proclaman de izquierdas sin duda que no faltarán los que han saboreado una corriente de aire fresco al enterarse de que, en nombre de un elemental humanismo y, también, del sentido común, el socialista don Rafael Correa Delgado, Presidente del Ecuador “arremete contra la ideología de género y el aborto”.   Es lo que con el titular  “Correa amenazó con renunciar si se despenaliza el aborto en Ecuador”, el pasado 3 de enero pone de relieve Eldiario24.com (Argentina). Vale la pena transcribir el texto:
"No compartimos esas barbaridades" dijo el presidente en su última emisión del programa "Enlace Ciudadano" que se emite por radio y televisión. Rafael Correa dedicó la última emisión de Enlace Ciudadano, su programa semanal de radio y TV, a fustigar la ideología de género, a la vez que defendió al feminismo, entendido como lucha por la igualdad de derechos, que no significa la "igualdad total", precisó, aludiendo a quienes afirman que no existe una diferenciación sexual "natural" sino que todo es "construcción cultural".
 Correa aseguró estar a favor de la igualdad de derechos entre hombres y mujeres, pero no de la igualdad en todo, como si no existiesen diferencias biológicas entre los sexos.  Aunque expresó respeto hacia quienes defienden estas teorías, rechazó que "traten de imponer sus creencias a todos". "Que no existe hombre y mujer natural, que el sexo biológico no determina al hombre y a la mujer, sino las 'condiciones sociales'. Y que uno tiene 'derecho' a la libertad de elegir incluso si uno es hombre o mujer. ¡Vamos, por favor! ¡Eso no resiste el menor análisis!", exclamó el Presidente.  "Esas no son teorías, sino pura y simple ideología, muchas veces para justificar el modo de vida de aquellos que generan esas ideologías. Los respetamos como personas pero no compartimos esas barbaridades", aseguró.
 Correa advirtió además que se está adoctrinando en esa ideología (que calificó de "peligrosísima") en muchas escuelas: "No traten de imponerlo al resto, y no se lo impongan a los chicos, porque hay gente que está enseñado eso a nuestros jóvenes".
 En octubre pasado, Correa había amenazado con dimitir si el Congreso ecuatoriano aprobaba el aborto. Ahora, se declaró partidario de la familia natural, aun a costa de parecer "cavernícola" y "conservador", aclaró, abriendo el paraguas a las críticas que sabe que recibirá: "Creo en la familia, y creo que esta ideología de género, que estas novelerías, destruyen la familia convencional, que sigue siendo y creo que seguirá siendo la base de nuestra sociedad".
 Consciente de las críticas que recibirá por colocarse a contramano del pensamiento dominante en el progresismo, Correa señaló que ser de izquierda no implica apoyar el aborto o estar en contra de la familia tradicional. "Esa es otra 'novelería': quién no se adscribe a esas cosas, no es de izquierda. ¿Qué es eso de que si uno no es proaborto no es de izquierda? –desafió Correa-. Entonces, ¿si Pinochet está a favor del aborto, es de izquierda? ¿Y si el Che estaba contra el aborto, entonces era de derecha?", preguntó también.
 "Esas son cuestiones morales, no ideológicas", sostuvo, contrariando a una izquierda latinoamericana que, casi mayoritariamente, milita por la despenalización del aborto, en nombre del "derecho" de la mujer a "decidir" sobre su propio cuerpo. El pasado 13 de diciembre, el presidente de Ecuador se había reunido sin embargo con representantes de los grupos LGTB (Lesbianas, Gays, Transexuales y Bisexuales), con cuyos representantes se había reunido el día 13 para asegurarles que se opondría a su discriminación laboral o en otros ámbitos, pero sin que ello implicase considerar matrimonio a sus uniones.

Un socialista de la talla y carácter de Correa (está en el tercer mandato presidencial) está logrando que sea Ecuador  la tercera economía con más rápido crecimiento en América del Sur (5,2 % interanual) con la consecuencia de lograr uno de los más bajos niveles de desempleo de todo el Continente.  Ojalá que su testimonio hiciera entrar en razón  a los que, en esta nuestra España, no les importa ir en dirección contraria a la propia Ley Natural y ven en el aborto libre  uno de los “valores esenciales” del Socialismo y, probablemente, la cortina de humo precisa para ocultar la falta de un programa coherente con la realidad actual.